En un ambiente impregnado de fe, gratitud y júbilo espiritual, la comunidad educativa del Colegio Miguel Antonio Salas conmemoró este martes el 111º aniversario del natalicio de su insigne epónimo, el Siervo de Dios, Monseñor Miguel Antonio Salas (1915-2026).

Para honrar el legado del recordado pastor, la institución llevó a cabo un acto cívico especial organizado de manera conjunta por los estudiantes de 3.º y 4.º grado de Educación Primaria, así como por los alumnos de 3.er año de Educación Media General, quienes rindieron tributo a la trayectoria del ilustre hombre de fe.
Monseñor Miguel Antonio Salas es recordado en la Iglesia venezolana y en la región andina por su fe inquebrantable, su humildad y su entrega incondicional al servicio del prójimo. Su lema episcopal, “Imple superna gratia” (Llena de la gracia celestial), continúa inspirando el norte pedagógico y moral del plantel.
Desde la dirección y el cuerpo docente de la institución, se reafirmó que llevar el nombre del Siervo de Dios representa un compromiso sagrado con la formación integral de las nuevas generaciones. Asimismo, destacaron que el objetivo diario del centro educativo es formar ciudadanos íntegros, con corazones generosos y mentes orientadas hacia la excelencia, la innovación y la búsqueda incansable de la verdad.