En un ambiente de profunda espiritualidad y fervor, la comunidad educativa del Colegio Miguel Antonio Salas se vistió de gala para recibir la visita de las reliquias de los primeros santos venezolanos, el Doctor José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles, en el marco de su peregrinación por las instituciones educativas de la “Atenas del Táchira”.
La jornada comenzó con un emotivo despliegue en la plaza Isaura del barrio Fátima, donde la banda de la institución marcó el compás del camino hacia el plantel. La profesora Inés Velásquez, directora del colegio, destacó la preparación integral de la comunidad: “Tanto el personal docente, administrativo, obrero y, principalmente, los estudiantes, nos preparamos para recibirlos con toda la disposición y el corazón pleno en Dios”.


Un recibimiento marcado por el honor y la disciplina
Al llegar a las puertas de la institución, las autoridades académicas recibieron los restos sagrados con muestras de respeto y devoción. El protocolo de bienvenida incluyó gestos simbólicos de gran impacto visual y espiritual:
- Símbolos de Paz: Los estudiantes de 4to, 5to y 6to grado conformaron un «camino de honor», soltando globos al cielo como representación de la paz y la fraternidad.
- Disciplina y Respeto: Los jóvenes de 1ero y 2do año de Media General, desde el orden de la instrucción premilitar, rindieron el saludo institucional correspondiente.
- Homenaje Cultural: La jornada no solo se limitó a la oración; el arte se hizo presente a través del canto, la danza y diversas manifestaciones culturales que celebraron la vida de estos dos modelos de santidad venezolana.

Un llamado universal a la santidad
El encuentro espiritual culminó con la intervención del presbítero Willy Pernía, quien dirigió la oración y la lectura de salmos de los Laudes tachirenses. Durante su mensaje, recordó a los presentes que la santidad no es una meta lejana, sino un compromiso que nace en el bautismo.
“A través de estas figuras que nos representan en la Iglesia, mi petición es que su ejemplo pueda calar en nuestros corazones”, expresó la Directora Inés Velásquez. “Buscamos que esa paz nos permita llevar una vida que refleje la bondad de Cristo, no solo dentro de las aulas, sino en nuestros hogares y con cada persona que encontramos en el día a día”.

Con esta visita, el Colegio Miguel Antonio Salas reafirma su compromiso con la formación en valores cristianos, inspirando a sus alumnos a ser reflejo del amor de Dios en la tierra, siguiendo el legado de servicio del «Médico de los Pobres» y la entrega de la Madre Carmen Rendiles.

